TU PSICOLOGO DE FAMILIA
          TU PSICOLOGO DE FAMILIA  

PREGUNTAS FRECUENTES

P.  ¿Cuando debo acudir a un psicólogo? 


R.  Es necesario acudir al psicólogo cuando siento malestar emocional y/o se están viendo afectadas alguna/as áreas de mi vida, como mis resultados académicos, relaciones familiares, relaciones sociales, labor profesional …  


P.  ¿Qué hará el psicólogo por mí? 

 

R.  El psicólogo realizará una valoración de la situación analizando posibles factores implicados en el malestar emocional de la persona.
Valorará la personalidad previa de la persona que consulta y su historia de vida y antecedentes.
Realizará un diagnóstico de las dificultades actuales y propondrá un plan de tratamiento.
En nuestro centro la forma de mirar y entender el problema sigue una orientación psicoanalítica.      


P.  ¿En qué consistirá la terapia? 
 

R.  El psicólogo ayudará a la persona a entender el proceso por el cual puede haber desembocado en la situación actual, de esta forma la persona se irá conociendo mejor. Se analizará a lo largo de las sesiones su historia de vida y las emociones que vayan surgiendo.       


P.  ¿Cuando se dá por terminada la terapia? 
 

R.  Cuando la persona mejora su funcionamiento general, se siente mas estable y capaz de afrontar las dificultades que pueden ir surgiendo en el día a día.       


P.  ¿Porqué ese tipo de terapia? 
 

R.  Existen otras terapias, las mas frecuentes las llamadas cognitivo-conductuales, estas terapias van enfocadas al síntoma, analizando conductas y pensamientos y enseñando a las personas a afrontar situaciones concretas y cambiando formas de pensar disfuncionales por otras mas apropiadas.
La psicoterapia psicoanalítica da por hecho que los síntomas aparecen en determinado momento como señal de un mal funcionamiento que puede venir, incluso, desde temprana edad. Si no se va al fondo del problema atajaremos el síntoma pero no habremos modificado las estructuras mas profundas que nos pueden llevar a situaciones semejantes en un futuro.       


P.  ¿Cuanto dura una terapia de este tipo? 
 

R.  Estas terapias tienen una duración variable, según la demanda de la persona y su situación actual. Habitualmente en unos pocos meses se suele notar la mejoría; en este momento algunas personas se sienten preparadas para continuar solas, en otros casos  continúan hacia un conocimiento más profundo de sí mismos, y de la implicación que tienen en la aparición de los síntomas.  


P.  ¿Se puede trabajar sobre cualquier problema? 
 

R.  Si, ya que cualquier problema es síntoma de un mal funcionamiento interno. Sobre este mal funcionamiento es sobre lo que hay que trabajar. 


P.  ¿Con los niños funciona esta terapia? 
 

R.  Con los niños especialmente ya que por su edad son menos conscientes de sus dificultades y disponen de menos capacidad para verbalizarlas, con ellos se trabaja a través del juego y el dibujo sobre todo.       


P.  Si mi hijo fracasa en el colegio, ¿por qué debo ir al psicólogo? ¿no es mejor una academia? 
 

R.  En la mayoría de los fracasos escolares existe alguna dificultad emocional encubierta. Cuando un niño suspende es porque se encuentra triste, inhibido,tiene problemas de relación o adaptación..., cualquier motivo de sufrimiento emocional lleva asociadas dificultades de pensamiento.
Si no desanudamos estas dificultades no evolucionarán a pesar de recibir refuerzo escolar, es necesario realizar una buena valoración de la situación y trabajar sus emociones para de este modo liberar su capacidad de pensamiento y que comiencen a tener otros intereses como los académicos.        


P.  Pero en mi casa no hay problemas. ¿Porqué sufre mi hijo/a? 
 

R.  Son muchos los factores que pueden frenar el sano desarrollo de un menor, la posición entre los hermanos, primeras escolarizaciones, enfermedades u hospitalizaciones, identificaciones paternas o maternas.
Tener un hijo con problemas no indica que seamos malos padres, simplemente y como se suele decir “los hijos no traen manual de instrucciones” y los padres no tienen porqué entender de todo, para eso están los especialistas.       


P.  ¿Cómo le digo a mi hijo/a que debe ir al psicólogo? 
 

R.  Con naturalidad, explicándole que el motivo es la dificultad que hayamos detectado, igual que los médicos nos curan existen otro tipo de profesionales llamados psicólogos que nos ayudan a entender porqué nos pasan algunas cosas. Les diremos que toda la familia va a acudir, y que todos tendrán que reflexionar y cambiar para que la familia funcione mejor y todos sean más felices.
Debemos responder a las preguntas que nos hagan aunque no es necesario, sobre todo cuanto mas pequeños son, que se lo digamos con demasiada antelación para evitar que pasen varios días preocupados con la nueva situación. 


P.  ¿Cómo sé que mi hijo/a puede tener un problema? 
 

R.  Porque notamos cualquier cambio en su conducta o comportamiento habitual. Duerme peor, muestra dificultades en la alimentación, se relaciona menos, tiene problemas de conducta o rebeldía, parece mas triste o inhibido, ha bajado sus notas, parece ausente, vuelve a etapas anteriores del desarrollo (se orina de nuevo, pide el chupete) …       


P.  No me gusta con quién se relaciona mi hijo/a adolescente, ¿Es motivo de consulta, pueden influirle? 
 

R.  En ocasiones solemos achacar los malos comportamientos o cambios en nuestros hijos a las nuevas amistades. Tenemos que pensar que habitualmente las personas elegimos amistades por afinidades y solemos buscar en los otros aquello que nosotros también tenemos o necesitamos.
Cuando nuestro hijo ha buscado esas amistades es por algo, lo que debemos hacer es estar pendientes de los cambios que se producen en él para detectar posibles dificultades o estancamientos en su desarrollo, posiblemente él mismo sea el que está pasando un mal momento y de ahí quizá la elección de esas relaciones. No dudes consultar desde el principio, los problemas se atajan mejor cuanto menos tiempo llevan de evolución.   
     


P.  ¿Con la edad o experiencias quizá evolucione y no necesite consultar? 
 

R.  Es cierto que en ocasiones para nosotros o nuestros hijos preferimos esperar a ver que pasa, en ocasiones lo que ocurre es que los problemas se van sumando y el sufrimiento aumenta.
Es importante que sepamos que las dificultades que aparecen a corta edad y restamos importancia o esperamos evolucionen, en ocasiones pasan por un estado de letargo mas o menos largo para luego reaparecer con toda su fuerza en la adolescencia, con las dificultades añadidas propias de la edad. Esto lo podríamos evitar consultando desde los primeros momentos.
Igualmente ocurre en los adultos en los que a veces al dejar pasar el tiempo diversas áreas de nuestra vida se van viendo afectadas por nuestros problemas, repercutiendo en nuestra relación de pareja, trabajo…     
  


P.  ¿Es confidencial lo que comento en consulta? 
 

R.  Por supuesto, nada de lo que se comenta en sesión puede ser comentado por el psicólogo ni siquiera la identidad de las personas que acuden a consulta.       


P.  Si me siento mal, ¿puedo acudir a mi médico para que me de un ansiolítico o antidepresivo? 
 

R.  Es una práctica muy extendida pero poco recomendable, de esta forma solapo los síntomas y no averiguo cual es la fuente de mi malestar, puede ser que al disminuir la medicación por recomendación médica vuelva mi malestar o puede en el peor de los casos que tome medicación de forma crónica.
Algunas patologías requieren medicación de forma puntual o mas o menos larga pero debe ser el especialista quien lo decida y no el médico de familia. Aún hay que realizar a la vez una psicoterapia para poco a poco recobrar el buen funcionamiento habitual.